Terminó su cigarrillo, pausó sus ojos y lanzó la mente al vacío.
Era la tercera vez que leía el manuscrito y seguía sin encontrar la razón de su in-completividad.
Se comenzaba a memorizar las comas, los puntos, las letras mal dibujadas, cada borrón entre lineas, cada dobles en esas páginas.
Holly, su ex novia lo había dejado entre sus cartas devueltas por alguna razón que ella desconocía. Lo había escrito por una razón, que igualmente desconocía.
En su taza, bailaba su angustia y la mitad del café, las preguntas le rodeaban los párpados en forma de lágrimas. La historia que Holly escribió, era sin duda, un metáfora de su relación, y entender esto, solo le causaba una desbordante preocupación y a la vez una arrebatadora emoción.
"La vida es solo un intervalo en la eternidad" vomitaba una de las frases que más le intrigó del escrito, Katina releyó hasta interiorizar esa frase y aún carecía de sentido su existencia.
Caminó 27 cuadras hasta llegar a la casa de Holly, ignoró que era el barrio más peligroso de su ciudad, ignoró el cúmulo de obscenidades que cada hombre le grito por su vestimenta, ignoró que su reloj marcaba las 4:15, la orden de alejamiento moral que había para ella en esa casa, ignoró todo, sabía que necesitaba saber que pasaba en la historia que tenía entre sus manos, necesitaba un final e iba a buscarlo.
Hola, ¿Esta Holly?
Umm -titubeó- Esperá un momento
Lore, prima de Holly, que seguramente ignoraba la locura desatada en esa casa años atrás, precisamente por la presencia de Katina entró a llamar a Holly.
La espera se torno liquida, Katina sentía sus piernas temblar, el corazón le galopaba sin cordura alguna, escucho el sonar de la puerta y localizó el sonido en la habitación de Holly.
¿Estaría Holly con Lourdes, su actual novia? ¿Notaría Holly al verla que llevaba como vestido corto lo que fue antes una falda larga lunares rojos?
¡Joder! -pensaba- Debo estar loca.
¿Quién la busca? -preguntó Lore-
Volviendo en si, Katina tartamudeó "sólo, sólo será un minuto" pronunció mientras temblaba.
El horizonte se volvía gris lluvia y Katina no dejaba de pensar en cuan problemática sería su presencia ahí, si algún familiar de Holly la veía, no quería causar problemas, pero la curiosidad obsesiva estaba matándola, pensó en huir, correr sobre sus pasos y enloquecer en silencio, pensó en que quizá, tampoco Holly sabría el final de la historia, entonces ¿ella qué haría? ¿crearla? ¿se atrevería al sacrilegio de escribir algo ya escrito? ¡No! ¡Holly debía darle todas sus respuestas!. Intentaba organizar algunas preguntas con coherencia, pero la adrenalina en su cuerpo se lo impedía. Pensó que todo este episodio se debía a que en las últimas 68 horas su único sustento eran cigarrillos y café, había olvidado comer en todo ese tiempo.
¿Qué haces aquí? -dijo con cara de extrema sorpresa-
Mirá, vení, sólo, sólo necesito que me digas, porque está incompleto, por qué Rodrigo mató a su compañero de universidad
Está incompleto porque no lo terminé. -sentenció Holly-
Pero, vas a terminarlo ¿por qué no lo has terminado?¿por qué lo mató? ¿cuál es el color primario?
Holly miraba hacia todos lados con evidente preocupación
Andate, por favor
Sólo respondeme, por favor
¿Viniste hasta aquí sólo por eso?
Terminalo ahorita
-No puedo, estoy ocupada, por favor, andate
Prometeme que lo vas a terminar, hoy, prometeme que hoy.
Si, voy a terminarlo -El asombro de Holly no bajaba ni un centímetro-
¿Qué andás haciendo aquí?
Vine solo a eso, vine hasta aquí solo a eso, ¿vas a terminarlo?
Voy a terminarlo, pero andate -dijo Holly entre sorprendida y molesta-
¿Lo prometes?
Si, pero déjamelo
No, no puedo -Katina temía perderlo, no lo dejaría jamás-
Esta bien, lo termino, pero andate
¿De verdad? -extendió su mano-
Si, dijo Holly dandole la mano.
Gracias dijo Katina y regreso sobre sus pasos.
-Estás loca murmuró Holly.
De regreso, no en paz, pero menos desquiciada, Katina se encontró a una antigua pareja, ambos se vieron,
él se detuvo y ella, por alguna razón de moral interna, le imitó.
Esta enorme, dijo mientras intentaba tocar los cachetes de el bebé que Samuel llevaba en los brazos, es idéntico a la mamá - sonrió-
¿Qué haces aquí? ¡es peligroso!
Haciendo el ademán de cargar al bebé. Katina pregunta ¿puedo?
¿Querés que te lleve, pronto lloverá?
Sonriendo y alejándose, ella le dice "vos nunca aprendes"
Él con una mueca de melancolía "vos nunca dejas de brillar"
Caminó 5 cuadras y descolgó el teléfono
¿Katina, dónde estás?
Tomo un taxi, pero joder, vaya que se demoran
Si, cuesta un poco en este lugar
¿Pasa algo?
No, sólo quería cerciorarme de donde estabas
-Mutismo mutuo-
Vos nunca dejas de sorprenderme, después de tanto tiempo, no dejas de sorprenderme
Sabés que necesito ese final y ahora ya lo prometiste Holly
Lo sé
Un beso, te escribo al llegar a casa.
Pasaron 2 horas, Katina no podía dejar de pensar en ese final, la espera se volvía líquida de nuevo, el final debía ser perfecto, sin ningún error, esperó por horas, mientras fumaba y releía, reglón tras renglón, las 16 páginas de manuscrito, perdiendo la cordura, para variar.
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