Nos fuimos olvidando mientras sosteníamos nuestras manos
entre los besos y tus te amo,
entre mi café y mis podridos cigarros
te olvide con el olor de canela- manzana que
susurraste que te recordaba a tu navidad
y vos quizá, me lanzaste a tu olvido con
mis poemas cutres y baratos
bajo las lunas estrelladas con las que
el interlocutor d un teléfono móvil y yo
jugábamos a crear arte nocturno...
Te olvide quizá junto con las locuras prometidas
con las promesas incumplidas
junto tus ojos y labios ausentes
vamos, que me culpo de olvidarte, de olvidar tus niñerías
y las mías,
me culpo de dejarte ir, y te culpo a vos
amante mía,
por amar, amarte, amarme.
Cuantas soles nos han visto ya decirnos adiós?
cuantos más necesitas para entender, ultimo unicornio
que no necesitas mis manos junto a las tuyas
para sentir que las sostengo, que no necesitas mi voz
arrullándote para sentirme cantándote un "buenas noches amor mío"
que realmente no necesitas mi cuerpo para tenerte
que vamos, que vos y yo, y quizá un poco
de los humanos que nos vieron destellas juntas sabrán
que este amor es indestructible, es de sos de poesías cliché
donde podemos ser, cenizas, polvo, nada, pero seríamos sin duda alguna
ceniza, polvo o nada, que se ama.
Que vos y yo sabemos que hay más vidas, más dimensiones
que te amo, peor de la única forma que se ama realmente
que te amo feliz, libre, no atada a mi, que te amo libre
siendo vos y enamorando al mundo con tu risa, que yo ya probé
lo que es tenerte deslizante entre mi piel, que es justo que
le regalemos un pedacito de locura a otros, y que so,
esa locura repartida que vas dando por ahí
no envuelve bajo su lógica el dolor de no tenerte.
Que me hace azul-celeste verte bien, que se que aun mantenemos
el diálogo más puro y sincero con una sola mirada
que sé sin decirlo que sabemos que esto sera eterno, y que al final
de esta, de otra o cualquier otra vida, siempre sera así,
seremos (sólo) polvo de residual que surge de una misma estrella
que sé, sin que lo digamos, que no tenemos un hilo rojo atado al dedo,
tenemos quizá las almas fundidas como hierro al fugo
Que en resumen, un siempre, por fin, con nosotras, tiene realidad.
viernes, 20 de junio de 2014
A propósito de tus ojos.
Podrían acusarme de que me pierdo en tu mirada,
pero vamos, que quién no ha visto esos tus ojos brillar
de felicidad y ternura y se ha quedado inmediatamente inmóvil entre tus brazos?
Que yo podría jurar, jurarte,
que entiendo a todas las que te han amado
a todas las que has amado y has visto con esos, tus ojos
que si me ves así, fijamente, me rindo,
yo también me rindo.
Y quizá no lo notes, pero desde que estrene mi habitación
con tu piel, y venís y me tocas dentro de ella,
con esa soltura que solo tus manos han podido tener sobre mi alborotado cabello,
tiemblo, tiemblo en el instante en que tu rostro se acerca al mío
en el gigante instante en que veo tus ojos muy cerca
y no, no es por un beso, es por el universo que escondes dentro de ellos,
esos tus ojos que antes no descubrí, esos pequeños ojos color
hueco de árbol, color miel marrón expuesta al sol.
Que si hiciera una lista interminable de las cosas que hay en ellos
necesitaría una vida, y si intentara siquiera, describir torpemente
los chispazos de luz apagada que han podido ellos encender en mi,
necesitaría quizá, dos vidas sin dejar un instante de verte, y ni hablar de lo
imposible que sería comenzar entre lineas, o fuera de ellas, a intentar explicar
porque los amo, porque me siento perdida si no los siento recorrer mi espalda,
porque me siento vacía si no me veo en el eco de tus pupilas, o porque simplemente
tarde tantos soles en mirarte a los ojos.
pero vamos, que quién no ha visto esos tus ojos brillar
de felicidad y ternura y se ha quedado inmediatamente inmóvil entre tus brazos?
Que yo podría jurar, jurarte,
que entiendo a todas las que te han amado
a todas las que has amado y has visto con esos, tus ojos
que si me ves así, fijamente, me rindo,
yo también me rindo.
Y quizá no lo notes, pero desde que estrene mi habitación
con tu piel, y venís y me tocas dentro de ella,
con esa soltura que solo tus manos han podido tener sobre mi alborotado cabello,
tiemblo, tiemblo en el instante en que tu rostro se acerca al mío
en el gigante instante en que veo tus ojos muy cerca
y no, no es por un beso, es por el universo que escondes dentro de ellos,
esos tus ojos que antes no descubrí, esos pequeños ojos color
hueco de árbol, color miel marrón expuesta al sol.
Que si hiciera una lista interminable de las cosas que hay en ellos
necesitaría una vida, y si intentara siquiera, describir torpemente
los chispazos de luz apagada que han podido ellos encender en mi,
necesitaría quizá, dos vidas sin dejar un instante de verte, y ni hablar de lo
imposible que sería comenzar entre lineas, o fuera de ellas, a intentar explicar
porque los amo, porque me siento perdida si no los siento recorrer mi espalda,
porque me siento vacía si no me veo en el eco de tus pupilas, o porque simplemente
tarde tantos soles en mirarte a los ojos.
Formas.
La figura de tu boca rosa se sienta sobre mi hombro derecho
me lanzo de espalda a la madera cálida de mi silla
y sin cerrar los ojos comienzo a recorrerte sin tenerte
tu olor me irrumpe salvaje en la nariz
y se raja en mis labios una sonrisa
El rastro de lagrimas aun están en el llano de mis cuencas
y de tu olor paso a tu piel
la casa de tus oídos, tu cuello dulce al besar
tu mentón escondido entre tu larga barba,
tus ojos traviesos que suelen estar tristes
tus formas, las mías
tus pestañas clones de sol
tus cejas pobladas de colores, siempre de miles de colores
Siento tu aliento nocturno en mis rodillas
tu recuerdo y tus brazos me estrujan la piel
mis labios se encuentra con tus manos en un hotel en madrugada
y tus caricias suben a mis orejas
Tu gesto al mover mi cabello
tu mirada viéndome reír, gritar, llorar, gemir.
tus labios rozando mi pecho
mis ojos clavándole puñales a los traumas
De la trinidad de tus lunares
me enamoré del tercero, de los que me enseñaste,
de los que descubriste.
Me enamoré de el olor que dejás al irte
de la figura de mis labios en tu hombro
mi cabeza recostada sin miedo en tu fuego
de mi lengua haciéndote quedar sin aire
Me he enamorado de tu abrazo semanal al dejarme en un lugar seguro
de los lunes a jueves
de los pupitres a tu lado, de los libros, de los juegos,
de vos y de mi, pero un poco mas de vos.
Con mi pulgar acaricio tu pecho
no estas, solo te pienso
tus brazos que me encanta ver cuando estoy triste a tu lado
como me gusta ver al llorar mis lagrimas caer
constantes, con medida, con intervalos. sin prisa
sin miedo, juntas, vivas.
Tus poros que use de antídoto muchas veces
contra mis ganas de correr de tu lado
pasar mi mano por un lugar de tu manos
entrelazar nuestros cansados dedos
decirte te amo al acariciar suavemente tus brazos
sellar un te perdono con un beso en tus manos
sostenerme al universo de tu brazo, sostenerme del mundo
de mi, alejarme de mis miedos
mientras sostenes mis manos.
Y cierro los ojos y se me humedece la mirada
y pienso en cuanto amo las lúnulas de tus dedos
el largo total de tus uñas
cada parte dura de tus manos
que mil veces he preguntado, mil veces has explicado
y recuerdo escasamente tus pies, recuerdo sentirlos
tu forma de dormir, de abrazar, de consentir
Tu forma al tomar fotografía, tu forma al leer en el suelo de un pasillo
le sonrío a tu olor a alcohol
a la facilidad y totalidad anterior
a la escasez actual de amor
La figura de tu risa, la figura de tu enojo
el descuido de tu vista, entretenida en otro lado
de sentirme no invisible cuando digitalizas mi espalda
de amarte y amarte, de amarte y mucho amarte.
Del papel de mi sonrisa dibujada al pensarte
de mi felicidad extrema al sentir tus labios llamarme,
recordé tus dientes en mi piel amarme
figuras, formas, te amos en el hielo.
Sentí entrar en mi garganta las locuras cometidas
el beso en la calle, la necesidad de tocarte
la sonrisa escondida y mis ojos buscandote entre la gente
siento en la piel caminar cada lagrimas tirada al suelo
mi piel de reptil permanente ante el miedo
(si, es miedo)
me lanzo de espalda a la madera cálida de mi silla
y sin cerrar los ojos comienzo a recorrerte sin tenerte
tu olor me irrumpe salvaje en la nariz
y se raja en mis labios una sonrisa
El rastro de lagrimas aun están en el llano de mis cuencas
y de tu olor paso a tu piel
la casa de tus oídos, tu cuello dulce al besar
tu mentón escondido entre tu larga barba,
tus ojos traviesos que suelen estar tristes
tus formas, las mías
tus pestañas clones de sol
tus cejas pobladas de colores, siempre de miles de colores
Siento tu aliento nocturno en mis rodillas
tu recuerdo y tus brazos me estrujan la piel
mis labios se encuentra con tus manos en un hotel en madrugada
y tus caricias suben a mis orejas
Tu gesto al mover mi cabello
tu mirada viéndome reír, gritar, llorar, gemir.
tus labios rozando mi pecho
mis ojos clavándole puñales a los traumas
De la trinidad de tus lunares
me enamoré del tercero, de los que me enseñaste,
de los que descubriste.
Me enamoré de el olor que dejás al irte
de la figura de mis labios en tu hombro
mi cabeza recostada sin miedo en tu fuego
de mi lengua haciéndote quedar sin aire
Me he enamorado de tu abrazo semanal al dejarme en un lugar seguro
de los lunes a jueves
de los pupitres a tu lado, de los libros, de los juegos,
de vos y de mi, pero un poco mas de vos.
Con mi pulgar acaricio tu pecho
no estas, solo te pienso
tus brazos que me encanta ver cuando estoy triste a tu lado
como me gusta ver al llorar mis lagrimas caer
constantes, con medida, con intervalos. sin prisa
sin miedo, juntas, vivas.
Tus poros que use de antídoto muchas veces
contra mis ganas de correr de tu lado
pasar mi mano por un lugar de tu manos
entrelazar nuestros cansados dedos
decirte te amo al acariciar suavemente tus brazos
sellar un te perdono con un beso en tus manos
sostenerme al universo de tu brazo, sostenerme del mundo
de mi, alejarme de mis miedos
mientras sostenes mis manos.
Y cierro los ojos y se me humedece la mirada
y pienso en cuanto amo las lúnulas de tus dedos
el largo total de tus uñas
cada parte dura de tus manos
que mil veces he preguntado, mil veces has explicado
y recuerdo escasamente tus pies, recuerdo sentirlos
tu forma de dormir, de abrazar, de consentir
Tu forma al tomar fotografía, tu forma al leer en el suelo de un pasillo
le sonrío a tu olor a alcohol
a la facilidad y totalidad anterior
a la escasez actual de amor
La figura de tu risa, la figura de tu enojo
el descuido de tu vista, entretenida en otro lado
de sentirme no invisible cuando digitalizas mi espalda
de amarte y amarte, de amarte y mucho amarte.
Del papel de mi sonrisa dibujada al pensarte
de mi felicidad extrema al sentir tus labios llamarme,
recordé tus dientes en mi piel amarme
figuras, formas, te amos en el hielo.
Sentí entrar en mi garganta las locuras cometidas
el beso en la calle, la necesidad de tocarte
la sonrisa escondida y mis ojos buscandote entre la gente
siento en la piel caminar cada lagrimas tirada al suelo
mi piel de reptil permanente ante el miedo
(si, es miedo)
Segunda vez.
Que quisiera sacarte de todos los contextos
y tenerte conmigo,
aunque entiendo que nunca entenderás mis tristezas acumuladas
aunque se que jamás vas a sentir como yo,
que me preocupa pensar que la vida no ha sido nada piadosa conmigo
que me duele saber que a veces siento como este instante
que me alegra verme a mi tan derrotada, tan hundida en un posible 2009,
que termino por llorar porque me ahoga tanto dolor dentro,
que las lágrimas recorren mi cuerpo
y cuando digo mi cuerpo es porque han saltado de mi cara,
han invadido mi pecho y se deslizan por mis piernas
que voy desconociendo mis miradas y mis parpados
que veo mis manos y no son mías...
y tenerte conmigo,
aunque entiendo que nunca entenderás mis tristezas acumuladas
aunque se que jamás vas a sentir como yo,
que me preocupa pensar que la vida no ha sido nada piadosa conmigo
que me duele saber que a veces siento como este instante
que me alegra verme a mi tan derrotada, tan hundida en un posible 2009,
que termino por llorar porque me ahoga tanto dolor dentro,
que las lágrimas recorren mi cuerpo
y cuando digo mi cuerpo es porque han saltado de mi cara,
han invadido mi pecho y se deslizan por mis piernas
que voy desconociendo mis miradas y mis parpados
que veo mis manos y no son mías...
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