La resequedad de las ideas
deslizándote en forma de charcos entre los dientes
los esfuerzos fallidos de no pensarte más
y la inevitable posición de estos ojos en la nada
Me visto para la oscuridad
cuando tus manos no van a tocarme
y tus labios sobre un ph lejano
y tus ojos escrutadores bajo otro cielo
no hacen más que agostar mi motor
Siento tus promesas oscilar en mis ideas flurecentes
te veo tan no azul lejos de mis manos
y te recuerdo cálido, conmigo
frío en tus labios húmedos
y veo correr el asco en mis venas rotas
que no cesan de reír.
Me soñé en tus ojos y sentí tu voz pidiendo compañía
Lo que vos ahora sabes y antes no entendías
Es que mi lugar todo ese tiempo era entre tus manos..
Te soñé esta mañana
donde el olor azul del día se pinta igual aquel
donde tu piel ya respira bajo
donde tus músculos seden al tiempo y te vas.
Disculpe usted caballero, el de la sonrisa ya conocida,
el de ese gesto despreocupado, si, usted
que se esta llevando toda mi vida en su
estrepitoso portazo,
lo detengo solo para decirle
que olvido hundir más si cuchillo
en mi débil pecho...
Aun mi corazón late para usted,
aun mis ojos brillan ante su existencia
aun el hielo de su desprecio se siente en mi estómago,
lo detengo se su irrevocable partida,
para recordarle pisotear más
mi sangrante corazón y los restos
de este amor.