el pasado empolvado revolviendose en el presente
y la obscuridad me perfora las vertebras
Ya no soy el frío que me rodea
me he convertido en el frío
en mi pecho agonizan todas las golondrinas del recuerdo
vomito saliva y mínimas palabras
y balbuceo quedates,
los escribo de golpe,
los lanzo contra tu corazón que ya no está.
Mi existencia se ha sitiado por el miedo
el futuro se espesa como la bruma de la ciudad
el vacío me empuja a la realidad de tu partida
y las lágrimas en huelga no salen de mis ojos
Mi ejercito de valentía se acobarda ante tu espalda
la fuerza con la que he sobrevivido naufraga en tus "ya no"
mi manual de lecciones aprendidas se ha quemado en tu lengua
y me achico volviéndome la persona más diminuta del planeta si no son tus ojos los que me miran
Deseo quedarme a vivir en las cenizas de nuestra pradera
en esta pausa desacelerada que fue anidar en tus brazos
en este breve momento de respiro en la huida,
en vos, a lo que pude llamar mi primer hogar.
donde también, se me incrustó la única certeza
ese saber que no voy a morir de dolor
y esa es mi sentencia de muerte.