Se estrella en mis manos el miedo
la noticia hecha resumen
se conjura un diagnóstico y todo se desdibuja
se desenfoca.
La intrascendencia me lame la piel
choco de golpe y sin freno contra la realidad
me aplasta
me duele
me quiebra
y sonrío.
Juego a ser fuerte
desfilo en un pasillo de hospital con el pánico disfrazado de valentía
fallo en el intento de huir
y las historias del pasado se abren paso en mis ojos
rompiendo
rompiéndome
La soledad concurrida se convierte en enemiga
respirar es más absurdo que nunca
las entrañas me palpitan en dolor
y mi boca sola sabe pronunciar <<estoy bien>>
lunes, 27 de agosto de 2018
sábado, 25 de agosto de 2018
Honduras que se hunde.
En sus amalgamadas pieles de colores
curtidas por la inmortalidad del sol,
se hunde en el olvido y silencio de los desaparecidos
asesinados
exiliados.
Honduras que se hunde y resiste
en la ferviente euforia indígena al ritual de la tierra.
Honduras que se hunde
entre los funerales semanales
de esperanzas juveniles
Entre estadísticas a rojo sangre
olvido de historias impronunciable
silencios negociados
y tsunamis de impotencia.
Se hunde
en aguacero de impunidad
del que ni los besos de las muchachas salvan
en tempestades de extrema pobreza
en huracanes de balas y cotidiana violencia.
Honduras que se hunde
entre los golpes lingüísticos
a los vestigios de poetas
entre la academia colonizada y oxidada
entre reformas agrarias y privatizaciones
Honduras que se hunde y sus rompe
entre gas lacrimógeno y angustia
entre cantos de protesta y lágrimas de muerte
Honduras siniestra
en eterno performe de novela terrorífica
Honduras herida
colapsada
pero no destruida.
curtidas por la inmortalidad del sol,
se hunde en el olvido y silencio de los desaparecidos
asesinados
exiliados.
Honduras que se hunde y resiste
en la ferviente euforia indígena al ritual de la tierra.
Honduras que se hunde
entre los funerales semanales
de esperanzas juveniles
Entre estadísticas a rojo sangre
olvido de historias impronunciable
silencios negociados
y tsunamis de impotencia.
Se hunde
en aguacero de impunidad
del que ni los besos de las muchachas salvan
en tempestades de extrema pobreza
en huracanes de balas y cotidiana violencia.
Honduras que se hunde
entre los golpes lingüísticos
a los vestigios de poetas
entre la academia colonizada y oxidada
entre reformas agrarias y privatizaciones
Honduras que se hunde y sus rompe
entre gas lacrimógeno y angustia
entre cantos de protesta y lágrimas de muerte
Honduras siniestra
en eterno performe de novela terrorífica
Honduras herida
colapsada
pero no destruida.
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