Y en el silencio de la noche,
me pausé,
viré mi rostro, quizá triste, hacia vos,
hacia tu boca que miraba el suelo,
con gesto simple -quizá tierno-
tome tu rostro y te susurre "amor..."
Pero vamos que mi miedo no era dolerte,
mi miedo era verme en tus ojos destruida
ver en tu mirada migas de desilusión.
Mi miedo era mi imposibilidad frecuente de corregir las palabras vomitadas,
el desdén del desanimo de intentar,
mi miedo era volcarme en las llamas de la frustración.
Y al ver en tus ojos, pizcas de precipitación,
comprendí, que desde algún tiempo, mi miedo sos vos.
lunes, 26 de mayo de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
Calendario
El calendario marco una vez más Diciembre
tal vez sea 17 o 31
limpié cada rincón de nula suciedad
en el cielo llueve desde hace horas
el frío permanente en mis manos creció
el café caliente como no suele gustarme esta vez sabe a vos
a tu lejanía
a vos, que nunca sabes a café.
El humo a nicotina sabe a tu piel
a vos, que a veces sabes a alquitrán
a tus miedos junto a los míos
a las aves ocultas dentro de un libro
Llenaste el mar de mi abdomen con tus besos
y esta noche verde,
puedo sentir como gota a gota se seca, se acaba
se alimenta de sal con la sangre de las mariposas
esas, esas que también son tuyas
la rotación de mis ideas te sigue,
las partículas de los adioses constantes sonríen en tus dientes
tan redondos y suaves, amargos y fuertes.
Te recuerdo en noviembres pasados
bajo la luna, bajo el sol y la lluvia
te figuro amándome, besándome.
Te pienso hoy, que tal vez es diciembre,
que tal vez llueve el año 2013 sobre mi pelo revuelto,
y que tal vez aún te amo.
(tomándome con azúcar el aún, que con vos sabe a un siempre).
tal vez sea 17 o 31
limpié cada rincón de nula suciedad
en el cielo llueve desde hace horas
el frío permanente en mis manos creció
el café caliente como no suele gustarme esta vez sabe a vos
a tu lejanía
a vos, que nunca sabes a café.
El humo a nicotina sabe a tu piel
a vos, que a veces sabes a alquitrán
a tus miedos junto a los míos
a las aves ocultas dentro de un libro
Llenaste el mar de mi abdomen con tus besos
y esta noche verde,
puedo sentir como gota a gota se seca, se acaba
se alimenta de sal con la sangre de las mariposas
esas, esas que también son tuyas
la rotación de mis ideas te sigue,
las partículas de los adioses constantes sonríen en tus dientes
tan redondos y suaves, amargos y fuertes.
Te recuerdo en noviembres pasados
bajo la luna, bajo el sol y la lluvia
te figuro amándome, besándome.
Te pienso hoy, que tal vez es diciembre,
que tal vez llueve el año 2013 sobre mi pelo revuelto,
y que tal vez aún te amo.
(tomándome con azúcar el aún, que con vos sabe a un siempre).
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