viernes, 27 de diciembre de 2019

Las habitaciones silenciadas

Solía pensar que la soledad era un ave de paso
un gorrión que anidó  en mi pulmón derecho mientras pasaba el temporal

Solía pensar que en las bahías de mis ojos
algún día, cesarían los tsunamis
y que mi voz dejaría de generarme repulsión matutina

Pensaba, mientras empacaba la última de mis huidas
que en mi guarida se quedaban las anclas de mi fracaso

y las metas incumplidas

Pensaba que en cada maleta cerrada

se escondían los últimos de mis deseos
y que un nuevo puerto
sería un chaleco salvavidas

Bastaron 7 días, que se sentían demasiados
para darme cuenta que la sucia ciudad
era sólo un espejismo interminable de anhelos

Que este puerto que había sido siempre seguro
sería sin duda mi próximo naufragio.

-A7DDVET-

viernes, 30 de agosto de 2019

Nota de voz.

Me gustaría poder pensar que éste audio es la modernidad de una carta suicida
que alguien va a coger mi móvil cuando yo me muera y va a escucharlo
y va a comprender en cada vocablo el dolor que venía agobiando a cada una de mis partículas
pero no,
la realidad siempre superará la ficción
la realidad compleja con su danza interminable me lleva a saber a ciencia cierta
que luego de este precipicio, la nada
que luego de este precipicio no hay dolor
que luego de este precipito no están tus besos esperándome


Y el único miedo a la muerte que me surge

es el miedo de no poder tomar nunca más tu mano
no poder besar nunca más tus ojos
no poder sentir nunca más tus palabras

Y me abrigo,
me abrigo con fuerza de la nada
ante la nada
con la nada
me abrigo para no sentir que me estoy muriendo
me abrigo para no sentir que me empiezan a hacer efecto las pastillas, las inyecciones y el alcohol
y toda la mierda que quisiera que me explotara los sentidos
solo me abrigo y escribo esto
y cuando escribo digo hablar porque la palabra nunca encontró una metamorfosis.





lunes, 19 de agosto de 2019

Deaeneieele.

Nos veo
nos pienso
y no sé qué conjuro debimos romper para hacernos tanto daño
para deshojarnos  como árboles en plena primavera
en este invierno que vendría siendo la felicidad de nuestras vidas juntos

Y pienso,

pienso en cada rima que he pronunciado a tu lado
en casa sonrisa pura que me salió del alma a tu lado
pienso en el calor de tu mano dibujando mi cuerpo
tocando mi ausencia
y donde debería estar mi corazón
que es ahora un hueco infinito de estrellas
palpita algo;
palpita algo que tiene tu rostro
palpita algo que tiene tu sabor
palpita algo que podrías ser tu

Palpitas y agonizas en ese universo que se expande
(se expande
se expande)
y duele,
duele el dolor de dolerse y no saber porque una duele
duele el dolor de acabarse,
de gastarse
de derrumbarse en un futuro,
bloque a bloque

de ver las idas irse a la basura sin especular ni esperar respuestas
y duele,
duelen los colores que no te puede decir que eran mis favoritos
duele cada secreto compartido
duele cada fecha, cada 18
cada cumpleaños.

Duele la esperanza de haber pensado que esta vez si, serías.
Duele la esperanza de haber esperado que tu, serías

La deidad y su ave.

Y en el cielo templado
las copiosas nubes
los árboles que silban las voces de antiguas deidades y tu voz
el sutil olor del desamparo paterno y tu ausencia lamiéndome la sombra
el lejano cantar de las aves
¡ah, las aves!
recordatorio constante de un pájaro herido que llevo en el pecho
tierno

caliente
palpitante
absurdo como palabras muertas

danzante al son de tu desdén
delirante al sol de cada una de tus rupturas

Y veo a mi niña huérfana en peligro
y veo al gorrión herido en mis manos
 lo cuido,
 lo curo,
 lo emborracho

Y camino sin rumbo alejada de todas las verdades

magullándome en los contrastes de la vida
la cotidianidad
lo inexistente
lo real
lo común
traspasan mi piel

Y al final sólo soy una noria fuera de control
descarrilada
desorientada
golpeada hasta la inconsciencia por cada una de las ausencias
golpeada hasta la inconsciencia por el paso de la vida,

por el  peso de una lágrima
por el silencio de un arrullo a la niña que nunca fui
por la decadencia de la sonrisa que no dibujé
por la gravedad  y la dimensión gigante de todos los multiversos donde no te tengo.




Enfermedad

Estoy enferma
tengo fiebre de poesía
amigdalitis de poesía
dolor de estómago por toda la poesía.

sábado, 10 de agosto de 2019

La ausencia de los dinosaurios.

A veces despierto y lo primero que siento es tu ausencia
y me brinca en la mente el microcuento de Monterroso
diciéndome que despertamos y les vemos ahí, y lo que vemos ahí son las ausencias.
y entiendo que el cúmulo de recuerdos en flahsback de una vida juntos sobre cualquier cama vacía

pesa más que todos los dinosaurios.

Me despierto y lo primero que pienso es <<¿qué he hecho mal?>>
y me convierto en Sísifo y cargo la culpa repetida veces
la culpa
la culpa
la culpa

Me despierto, me levanto, pienso, siento y busco desesperadamente
un rotulo en cualquier pared que me diga que estoy frente a un teatro mágico
y camino por laberintos y ficciones mientras vuelan revoloteando los marfas y los cronopios
y me siento a charlar en platicas invisibles con los famas
y veo les juro que veo cada una de tus ausencias, cada una de tus palabras
clavarse en mi pecho como vidrios


Me sirvo el café y lo único que puedo recordar es ese libro cutre

que un día azul saque de un librero lejano
que hablaba de las putas, el café y el dolor
Y recuerdo sus lineas narras que las putas irreverentes toman café en exceso para no sentir dolor
placer
miedo
desgaste
sus huecos


Y yo de puta tengo mucho y de irreverente tengo poco pero mi obsesión con el café, también se marca por estas ganas locas de no sentir
por el desanimo

por el desaliento
por la desesperación

por la desesperanza

Veo la ventana esperando ver jaulas convertidas en pájaros
veo la ventana esperando ver pájaros azules embriagados
veo la ventana esperando ver a lo lejos de un árbol un pájaro inmóvil que le de cuerda a mi mundo.

Y me paso la mañana
y me paso la tarde
y me paso la vida
soñando ese momento donde la literatura romperá mi realidad
donde me hará perder contacto con todo este dolor que es estar viva

y podré huir a una casita que construiré con letra y palabras
a esa casita que haré con libros y se mojará un día y se desgarrará como mis sueños
pero seré feliz en esa casita

Donde existe el café, tus recuerdos y el olvido

el fantasma de todas las personas que amé y me amaron
en una fiesta interminable
donde el amor sea solo aprender a bailar al mismo paso
donde todos hagamos una fiesta Dugú
y que la escena final duerma siendo nosotros
derrumbados
a pedazos.


En busca de un hogar.

A veces pienso que me puedo hacer una casita con palabras
que me puedo fugar, huir, naufragar
reconstruirme en medio de cada una de mis sílabas
y adormecerme en cada uno de mis signos.

A veces pienso que puedo hacer una barricada con cada una de mis ideas
y agazaparme a esperar que pase la tormenta
este rapto de ilusiones
todo ese fuego sobre cada hoja de papel
y resurgir intacta, inmóvil, fría
como piedra
como ave
como sol


A veces pienso y me figuro dentro de una casita
que tiene sala, cocina, baño
y un jardín gigantesco donde entierro mis fantasmas
y árboles milenarios me protegen de las luces lejanas que queman mi desprotegida piel

y cada uno de los objetos de esa casita está hecho con palabras
con cuentos
con microrelatos
con versos


Y mi habitación es una pieza pequeña hecha de pura poesía
mi cama huele a poesía
mi ropa huele a poesía
todo mi entorno huele a poesía

Y luego recuerdo que no soy más que un intento de crear

que no soy más que un intento de sobrevivir
y que fallo
fallo al rimar
fallo al conjugar
fallo al existir.

viernes, 31 de mayo de 2019

Cuando digo vos, digo todo.

<<Hice el sacrificio 
Abracé la cruz al amanecer
Rezo, rezo, rezo, rezo por vos>> 
-Spinetta-


Nos abrazamos en la tempestad,
mientras salvábamos nuestros sueños de nuestras propias heridas
ahuyentábamos la soledad con nuestros latidos,
mientras quemábamos el dolor con cada caricia

Juramos quebrantar los muros del miedo
mendigarnos migajas de amor
atarnos al vaivén del desatino de nuestras ideas
y sumergirnos en unidad hasta el fin del amor,
por la necedad de tomar nuestras manos

Entonces nos vi sufriendonos entre las ruinas de nuestras primaveras
entre nuestro volátil cariño
entonces sentí tu inocencia romperse entre mis inmunes manos
mi esperanza ahogarse en tus complejas ausencias

Lo deje todo por ésta soledad
Lo tomas todo por ésta libertad
Entonces,
Rezo por vos y cuando digo vos pienso en mi
Rezo por vos y cuando digo vos digo felicidad.
Rezo por vos y cuando digo vos digo mi vida
Rezo por vos y cuando digo vos digo todo.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Soledad crónica.

Construirse a muros
con culpa palpitante

Abrazarse a la soledad
con el frío articulado en el vocablo nostalgia

Moldearse en miedo
con anclajes al pasado


Doler con fe
con esperanza
con animo

creer que duele
pensar que duele
doler a secas


Dialogar a golpes de soledad
Temer la soledad
resistir la soledad
amar los terrores de la soledad
domar los monstruos de la soledad 

besar los miedos de cada isla de la soledad
encarar la soledad.


Soledad:
esporádica
crónica
imaginada

esperada
necesaria,
soledad.

domingo, 19 de mayo de 2019

La antigua casa.

Los recuerdos por cada pared
los olores transportan sensaciones lejanas
cada espacio suelta con ternura un cómplice y alegre relato

Las aves siguen respirando con calma
los árboles aún bailan esa danza interminable
las personas que de a poco mutan
los objetos inamovibles hasta al paso del tiempo

Entro a lo que fue mi guarida
un millón de microrelatos palpitan en mi sien
afuera llueve y siento intacta el miedo de niña,

la incertidumbre.

Días atrás éste aposento fue la antesala de la nomadez
sus colores

sus ecos
su humedad

ahora todo se convirtió en un desfile desenfrenado de tristeza
crecí
crecí y este lugar se convirtió en un castillo lejano

se redujo a rosas espinosas
a matices irreconocibles
a existencias que mi piel no reconoce


Regresar cada cuanto simulando un apocalíptico génesis

es el performe de la regresión
de los pasos y la voz
el espejo de las ideas recurrentes que aquí dieron inicio
las ideas inequívocas que aquí tienen su umbral


La antigua casa siempre será un eco interminable
una noria pintada de desencanto
mi ancla
mi muelle
mi tren.



sábado, 18 de mayo de 2019

Recuerdo de la nostalgia.

Los monstruos son los recuerdos de la infancia atrincherados en los párpados

Se rehúsan a vivir en el sepulcro de la memoria
Se rehúsan a permanecer absortos en la lengua y buscan conjuros antiguos para pronunciarse

Los miedos asaltantes de futuro
Los miedos son tus palabras que aun inconclusas atraviesan mis frágiles esperanzas
Son el baile exótico de tus labios que al besarme solo crean distancias y surcan dolor

Mi existencia es mi reflejo que camina vestido de piel sin pausa hacia el bosque profundo de tu destino
Es la mueca de sonrisa que se ahoga en el lago más hondo de tus engaños
Es la profecía que se anida y me gruñe en chillidos que se esparcen como ecos de silencio

lunes, 1 de abril de 2019

Horas.

Mi cuerpo aún despide un leve olor a vos
a tu piel

a tu existencia
Guarda recuerdos de la guarida que son tus brazos
de las luchas de nuestras lenguas en el campo de batalla de tu boca
palpo los vestigios de <<te amo>> conjurados entre risas.

Mi  mano vacía
es la factura más dolorosa de la distancia
la ausencia de tu voz
es la realidad más descolorida que persigue mi tarde
mi sueño ausentado por no ser tu pecho el lugar donde me atrinchero

es la protesta más silenciosa a esta tristeza.

Y así descubro que me apago si no es en tus ojos donde reflejo mi brillo
que existo a ratos si no es tu beso lo que decora mi espalda
que me pierdo si no es tu mano la que me guía el camino

y que hasta el café sabe distinto sin vos.

viernes, 22 de marzo de 2019

Hace 7 meses.

Te veías como el cielo azul en las tardes
como un cambio que puedes tocar pero no obtener
como esos sueños que olvidamos cuando dejamos de ser niños
como la sonrisa de quien regresa a casa tras un largo viaje
como un cómodo abrazo del amor

Te veías como un silencio largo
existías fuera de mis miedos
rozando la libertad con la punta de tu lengua
llenando de primaveras todas las calles de tu ciudad
quebrando la rutina con tu voz

Te veías desde mis triste ojos
como una estrella fugaz que huía
como promesa casi cumplida de los dioses
como el fin de la vida como la conocía
como el mapa que quería tatuar en mi piel
como el puerto donde quería naufragar
como el mejor lugar para colocar mis <<para siempre>>.

martes, 12 de febrero de 2019

Y así transcurre febrero.

Brinca el tiempo en cada desaliento
se agota la paciencia y la ternura
se siente en las entrañas el sinsabor del pasado
y al final del túnel, estás vos.


Diferente,
difuso,
distorcionado,
dejando de ser (vos)

Me alejo sin dejarte
mientras intentamos construir otras murallas a éste castillo
te alejas y me sueltas
mientras esperas que me quede


Se destruyen ante nuestros ojos todo los caminos planeados
introduces nuevos daños a nuestra desgastada piel

y el calendario es, un testigo del desastre
un reflejo diario el eco del abismo


A pasos y pausas intentamos costurarnos
a ratos y a pausas la culpa te acerca
a pasos y a ratos las ganas se me escapan

y el final de acerca.

miércoles, 6 de febrero de 2019

La espera.

Suena en mi cabeza un tic-toc imaginario
brindan mis pestañas en medio de la lluvia
el manojo de miedos en el mismo cajón del tiempo
la espera siendo daga, hiel y veneno.

Se quiebra la espera a través de un fono
se quiebra la espera y ataca la voz
palabras,
tacto,
simulacro de respuestas
miedo,

incertidumbre,
desatino
silencio,
ambivalencia,
destino

Las horas se diluyen en circunferencias
protocolos primarios de absurdidad
el fantaseo del después del después
el colapso total en la salida de emergencia

El terror escupido con fuerza al son interminable de la espera
las respuestas camufladas en <<hay que hacer más, esperar, seguir>>
La parálisis mental sonando con firmeza entre los dientes
El capítulo final de una sala de espera clínica.