martes, 24 de septiembre de 2024

El último refugio

Me mudaré a otro sitio
me iré de esta ciudad
pero ahora es de mi mismo
de donde me quiero escapar
Nacho Vegas


Hurgar en la biblioteca casera

como quien arranca la costra de una cicatriz

para saborear la grieta

          exprimir la fragilidad

                 anular los días dolorosos y lentos

                      ahuyentar las sombras.

    

Deambular en el filo de las letras

Anidar en la poesía

controlando la profundidad de la herida

Aferrarse al último refugio

          contemplar el naufragio

                 acariciar el abismo

                      hundirse en la mediocridad.


El deshielo del miedo y la esperanza

como presagio de la inundación

que da paso a la crueldad y el horror

            al frio de los brutales huracanes de noche

                 a la sorda bruma de la soledad y el eco
                   
                      a la perplejidad de la huida.

lunes, 23 de septiembre de 2024

Sombras y flores.

Se alimentaban de mi sangre

de las gotas de cada uno de mis errores

Ante el ayuno de años

han vuelto en una estampida violenta


Crecen

lamen el borde de cada uno de mis aciertos

hunden la bondad entre sus afiladas garras

me acarician con suavidad constante las ideas

vuelven la ciudad en un pozo maloliente de desesperanza


Caminan por la cocina,

por mi cama

entre mis gatos.


Me ven en silencio

Me hablan con sus profundos ojos ausentes

Son todos mis abismos 

las cicatrices abiertas a sangre viva

el sonido de mis incendios


Inundan los pájaros de mi pecho

se acurrucan en mi estómago y mi nariz

me sumergen en el mar congelado del miedo

silencian mi voz amablemente

y decoran con flores efímeras mi casa


Han invadido cada uno de mis rincones

desordenaron todas mis maletas del control

han robado mis salidas de emergencia

han quemado todas mis naves

y demolieron mis puertos seguros

Desinstalaron mis cables a tierra

y me han aislado de mis torres de control.


Clave Saramago

Buscarme en tus letras 

Intentar engañar a la nostalgia

intentar encontrar algún hilo que sostenga

que amortigüe la caída libre que es la vida


Desordenar el recuerdo

Darle pastillas sin rotulación

al pájaro herido que anida en mi pecho

Decirle suavecito, que sigue existiendo

en alguna parte del mundo

un lugar seguro

un lugar común

una casita hecha con letras y papel

habitable sin armaduras


Somos una historia inundada de historias

de muchos años

con muchas pausas

atiborrada de grietas y flores

construida con literatura y las obscuridades mutuas,

al borde de nuestros abismos

sin orden en las pausas del tiempo

fuera de normas y mandatos,

con ritmo irreverente y doloroso

propia

extraña

nuestra


Somos el campo de lirios que nos hemos sembrado en el pecho

la fuerza que hace llover la tierra sobre el cielo

Estas criaturas heridas de muerte de nacimiento

que siguen decodificando la forma de las nubes,

ahogándose con el humo de sus propios incendios


sosteniendo-nos 


existiendo-nos.