martes, 10 de mayo de 2022

La masacre de las mariposas

 "yo crecí volando mariposas"

Fredi Leis



Te apagas al final de la calle chocando con fuerza contra el suelo,

como los cigarros que apagamos contra las suelas viejas de zapatos

como los imperdibles belmont´s azules que sosntengo en 

mis manos sudadas que se hunden en el frio

y que no dejan de pensarte


Nuestros miedos hundiense en los recuerdos de viejas glorias

los eternos segundos asaltos y las preguntas chorreantes de venenos

Los recueros del caribe que llevamos a cada pueblo frio al que viajamos.


El humo de flechazo a primera risa

nuestros ojos comunicandode en clave amor desde el primer respiro

el rastro de los parasiempre escritos en saliva sobre mis piernas

el mundo de las mariposas muertas que caes tras tus pasos de despedida.

Turismo

 Llovió toda la noches sobre la ciudad

y aunque me sumergí en cada esquina del primer recuerdo, no estabas vos.


El ruido de muchas otras pieles servió de escape, no te pensaba

te espera pero no te pensaba

Te lloraba pero no te pensaba


Fue este baile de medusas muertas

yo te esperaba y ella me esperaba, 

en silencio

con el frío en las uñas

despacio, 

me esperaba y yo te esperaba


Por más ladríos que usaba para bloquearte

el sube y baja no frenaba

entrabas y salías con fuerza sin ritmo

destruis a bajo volumen

rompías hondo bajo la sonrisa y los

"estoy ocupada"


Fuimos la obra de teratro de la calle abandonada, una maleta gigante flotando sobre el rio, 

fuimos las preguntas diluidas en "ya no me importa", el vodka en vena viva subiendo por las ideas


Plano

 Todo en cuando a vos es olvido intensional

rasguños en la piel de golpes y besos

sogas que germinan de tus palabras

vacios que absorben 

podredumbre echada a perder


El bucle de tus pasos hacia mi

la sangre de mis labios sobre otros

la ciudad y el miedo que aplastan,

los caminos del perdón

la lluvia y las nubes rompiendose en nuestros cielos azules


Reducimos la vida a incendios de furia

a migajas de placer como moneda de cambio

en este poemario del fracaso


Somos los vestigios de gritos sin sentido,

en esta jaula de papel

el silencio sostenido

la expansión imparable del invierno

El fuego del volcán dormido despertando

la página final de cualquier cuento de Quiroga.