y el sueño asqueroso
el olor a cerveza helada aún se cuela entre mi ropa
y puedo sentir en las esquinas de mi paladar
los restos de muchos segundos consumidos por el fuego
Pensamientos intrusivos
psicosis de olvido
alergia somática real acompañada por
deseos intensos de un invierno nevado
A la hora que los demonios
sufren euforia colectiva
y seleccionan a su nuevo ejercito de zombies azules
a la hora que los demonios sufren taquicardia
y se les agota su absurda roja vida
Mi cuerpo se desata de la telaraña
del deliriums tremens
y poco a poco recuerdo
sin haber olvidado nunca, lo que ha pasado
la desinhibición se convierte en privada de libertad
y la moral implantada en la infancia decadente se convierte en los fríos y grises
brotes de mi libertad.