viernes, 27 de diciembre de 2019

Las habitaciones silenciadas

Solía pensar que la soledad era un ave de paso
un gorrión que anidó  en mi pulmón derecho mientras pasaba el temporal

Solía pensar que en las bahías de mis ojos
algún día, cesarían los tsunamis
y que mi voz dejaría de generarme repulsión matutina

Pensaba, mientras empacaba la última de mis huidas
que en mi guarida se quedaban las anclas de mi fracaso

y las metas incumplidas

Pensaba que en cada maleta cerrada

se escondían los últimos de mis deseos
y que un nuevo puerto
sería un chaleco salvavidas

Bastaron 7 días, que se sentían demasiados
para darme cuenta que la sucia ciudad
era sólo un espejismo interminable de anhelos

Que este puerto que había sido siempre seguro
sería sin duda mi próximo naufragio.

-A7DDVET-

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