Mi cuerpo aún despide un leve olor a vos
a tu piel
a tu existencia
Guarda recuerdos de la guarida que son tus brazos
de las luchas de nuestras lenguas en el campo de batalla de tu boca
palpo los vestigios de <<te amo>> conjurados entre risas.
Mi mano vacía
es la factura más dolorosa de la distancia
la ausencia de tu voz
es la realidad más descolorida que persigue mi tarde
mi sueño ausentado por no ser tu pecho el lugar donde me atrinchero
es la protesta más silenciosa a esta tristeza.
Y así descubro que me apago si no es en tus ojos donde reflejo mi brillo
que existo a ratos si no es tu beso lo que decora mi espalda
que me pierdo si no es tu mano la que me guía el camino
y que hasta el café sabe distinto sin vos.
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