Cierro mis ojos y el mar no esta en primavera
no puedo más y no puedo irme
no hay caño que filtre todo el dolor
no hay corazón ni reloj que destrozar
ni pálidos ni absurdos peligros que tragar
La frontera moral es un campo de batalla desierto,
repleto de sudor ajeno
de soles explotando en las bocas curtidas de mentiras
de gusanos revolcándose en los recodos malolientes
de los cuerpos que he fingido amar
de odios inconclusos a personas inservibles
Mis corazón no es más que un bloque de grasa y sangre maltrecha
acostumbrado al abandono y al ultrajo,
un desperdicio palpitante bordado por la miseria de existir,
de cobardía de no dispararse en la sien o saltar de un intermitente puente
mi corazón no es más que un conjunto de errores,
de pecados podridos, de olvidos provocados y sentimientos desechables.
Mi Yo es un conjunto de notas tocadas con desánimo
una película en vivo de Gaspar Noé
mi ideas un circo decadente de brutal violencia contra mi pecho
de canciones escritas con la sinapsis obstruidas por el sedante alcohol
Yo soy sólo una metamorfosis de mugre, de traición y laberintos de fracasos
soy una historia insignificante que no deben contar
una basura que se arrastra en la nauseabunda realidad
una bomba de destrucción pasiva, un embozo de humana,
la personificación de lo lastre y del olvido,
el reflejo de quien esta desahuciada y destruida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario