miércoles, 16 de febrero de 2022

Despedida con volumen bajo.

Cambié escribirte por besarte por las noches

y ahora, mientras llenas bolsas negras de tus recuerdos y tus cosas

siento la urgencia en los pápados de vestirte con letras.


La caja de daños se rompió de tantas gotas

y el vacío que me crece en el pecho

se congela y frena si le tiro nicotina y vodka.


llevate también el miedo a un lenguaje sin vos,

la rabia de saberme luchando sola por el nosotros

tus errores repetidos

y mis gritos violentos ante el dolor.


Llevate ese mosntruo que soy cuando se borran mis límites ante la traición

meté en esa bolsa débil la angustia que me lame los tobillos en este escritorio que es mi fortaleza ante la realidad


Despedite pronto y jurame mentiras que diluyan el llanto.

Sostené mi mano y comprendé que los adioses no son nunca predecibles

Que el amor siempre está en el lugar justo

y se ausenta cuando más lo esperar

y que en la vida, los vuelos de ida no siempre son un regreso

pero siempre existen saltos de emergencia sin paracaídas en plena huída.

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