Juan:
¿Qué te empiezo escribiendo? Si se que no vas a poder leer
esto nunca. ¿Qué te digo si ya hace años te moriste?
Ayer, entre las cosas que guardo sin razón y que a vos tanta risa te daba, encontré esa uña
de guitarra que me regalaste, de golpe recordé el olor a la pintura, el olor a
cigarros y la voz de tu papá diciéndote que apagaras el aire acondicionado, las
horas que pasábamos en tu cuarto hablando de nada o las tardes sentados sobre
una acera; yo viéndote tocar y vos convenciéndome de que Metallica era mejor que Nirvana, me reí por un instante,
pero recordé que no estás y él tampoco, y me dolió el pecho.
He tratado todo el día de recordar cómo nos conocimos, pero
la verdad sólo recuerdo momentos con vos,
es una lluvia de recuerdos, momentos específicos, y duelen, duele recordarte. He tratado también de recordar la contraseña de una de tus redes sociales y terminé recordando la última vez que mordiste mi mejilla, cuando te despediste de mi esa tarde de miércoles en la que te vi con vida por última vez.
Me saltó en la mente el último mensaje de texto tuyo que recibí, ese jueves por la mañana, dónde me decías "Me quede sin internet, ¿vamos al ensayo en la noche?" las 41 letras que más he releído en mi vida. Se me atoro en la garganta el recuerdo cuando me escribieron "Maje, mataron a Juan" y yo no supe más que hacer que estallar en lágrimas.
Extraño todo de vos, hasta lo que me molestaba, extraño
chatear con vos todo el tiempo, extraño tus gritos cuando te emborrachabas,
extraño esa tu forma peculiar de abrazarme, tus promesas y verte intentar
cumplirlas siempre, tu cara cuando me mirabas cerca y sonreías, puta Juan, de
verdad te extraño.
Yo se que vos entenderías porque sólo una vez te he ido a
visitar, se que sabes lo que pienso de eso, sé que si estuvieras aquí,
probablemente estaría en tu casa, hablando de todo y de nada, cocinando juntos,
contándonos de nuestras desgracias y claro, riéndonos de todo.
Vos seguís tu viaje maje, y aunque esté hoy aquí, llorándote
como sólo el día de tu entierro te llore, de sobra esta decir que te amé y te
amo un pijaso, que tu amistad es de las pocas que logró trastocarme las
entrañas, que te extraño, te extraño un vergazo, es tanto lo que extraño de vos, que pensarte me corta la respiración.
Aprendí una vida de vos, los dos juntos cometimos errores
depijes, a vos esos errores te mataron y a mí me marcaron. Me rebotan en los
tímpanos lo que me dijiste cuando me
llamaste para ver cómo estaba cuando mi abuelo murió si bien no sabías que
decirme, dijiste lo que yo no sabía que quería escuchar y ahora mírame, tirando
afuera este dolor que siento porque te me fuiste. No puedo parar de llorar
mientras escribo esto, te recuerdo de mil formas pero me duele recordarte
muerto, tan quieto dentro de ese ataúd, y ¡vos nunca fuiste quieto!
Extraño las platicas ñángaras entre cervezas y carcajadas,
extraño ver mensajes tuyos cuando te envergabas y te desaparecías, extraño
escuchar tus problemas, maje, vos has sido una de las pocas personas que puedo
llamar amigos. Te me fuiste Juan, te me fuiste mi estropajo, te me adelantaste
en el camino.
Vos, siempre fuiste un crack.
Con el amor intacto aunque
físicamente ya no estés, guardo lo mejor de vos y un cúmulo interminable de
recuerdos, Te amo siempre Juan Ángel.
Abrazos más que besos, como nos gustaba a ambos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario