Soy una ramera más en la autopista
me veo desintegrarme con el humo de tu cigarro
mis ojos son vidrios protectores de automóvil
como el vidrio mojado por la lluvia o quemado por el sol
del automóvil en el que muchos veces,
cuando el amor nos empalagaba el hipotálamo
nos lamimos la piel, nos mordimos el alma
nos extrajimos de nuestras entrañas
el sabor boreal de nuestra oscuridad
Yo odiaba el olor a vapor que se desprendía de tu piel
pero cerraba con fuerza mis manos y te amaba mas burdamente,
casi tosca e insensatamente
vos odiabas (seguramente) el olor de mis libertades
el no tenerme completamente el el centro de tu ego
¿dónde fue a dormir el color que te rodeaba en el momento muerto de placer?
¿hacia dónde desapareció la textura peculiar que adquiría tu bálamo al amarme?
¿quién en este momento con su lengua enredada descubrirá los fuegos artificiales
que escondes bajo el ojal de tu pantalón?
Mi piel ya no es cortada por las risas de cinturón
he olvidado descifrar la mueca que se des-figura en tus labios
ya no escucho con sabor los te amo provenientes de tu boca
aun peor, no ahogan en un revuelco misterioso a mi estómago
mi culpa ya no oscila entre el pestañeo de tus ojos café
tus besos ya no contienen mi cuerpo inquieto
mi mirada choca contra el entorno en cada rose de nuestra piel
Tus mensajes invisibles (quizá)
que me susurran al oído "no me olvides"
como si el olvido es algo que se elije
como si cada quien puede un día despertar herido de tanto dolor
y decirse "voy a olvidarte"
como que ignoráramos que el olvido es un una falacia mental
de esas que hacen almacenar multitud de desilusiones
que nos hace fumar miles de tristes cigarrillos
Olvidamos que olvidar no es más que cansaros de esperar
es darle vuelta a la almohada húmeda de llorar hasta conseguir
engañar al corazón diciendo "te olvide".
que es caminar por las calles sin esperar sonreír
por un recuerdo fugaz que nos obligamos a olvidar.
y es que para que intentar olvidar, para que sentarme sobre el pasto
e intentar olvidar, olvidarte.
Si nos basta con sumar todas tus ausencias intencionadas
las lagrimas causadas, mis brazos cansados, la sangre tomada
para saber que no necesitaré olvidarte
que no tendré que agregar alcohol para no amarte
que nuca he tenido mas claro que tu intención no fue quedarte
Y mi única genuina venganza
es quedarme inmóvil, no lastimarte, ya no amarte
cerrar las puertas de los rincones mas siniestros de mi poesía,encapsularme
observar la ultima señal de este final,
que es la ausencia de tu sombra vagante
sobre mis poemas...
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